El secreto de la sexualidad es: atreverte a ser tu mismo. La forma en que te acercas a esto dice todo acerca de cómo estás en la vida. Si tú eres libre. Si te conoces a ti mismo. Si transmites poder. El escalón más alto en la conciencia sexual es el amor incondicional. Esto se muestra en la creencia, la pasión, la confianza, la creatividad y la independencia. Es la sensación de que podemos tomar el mundo entero. El escalón más bajo de la conciencia sexual se une a la lujuria y a la adicción. Esto demuestra la duda, la incertidumbre, el miedo al fracaso, la falta de coraje, el apego a las posesiones, el deseo de aislamiento y la idea de que tu no tienes ningún placer en la vida. Es la sensación de estar incómodo en tu propio cuerpo y que necesitas algo de fuera.

  

Cuando tú no le das suficiente energía a la sexualidad, vuelves a alejarte del núcleo. Te cortas a ti mismo y como resultado buscas el amor que necesitas en el exterior. Y si esto no ocurre de inmediato, el anhelo se vuelve más y más grande y se produce la conducta compensatoria. Esto lo reconocemos al darnos cuenta que hacemos todo lo posible para ser queridos, aceptados y reconocidos. Esto puede ir bastante lejos, hasta el momento en que empiezas a transformarte en alguien que no eres. Te presentas de forma diferente para hacerte más atractivo. Estás descuidando tu alma. Poner tus necesidades a un lado puede conducirte a consecuencias desagradables, incluso peligrosas! No pensamos en eso, pero la mayoría de los trastornos psicológicos se producen debido a la falta de energía sexual.

Neurosis, agresividad, psicosis, adicción, fatiga crónica, exceso sexual, trastornos alimenticios, depresión...

 

La sexualidad está conectada con todo. Es la araña en la telaraña de las emociones. Puede ser tu mayor potencia, pero tu punto más doloroso también. La diferencia radica en la aceptación. La aceptación de nuestros pensamientos, sentimientos y deseos. Tenemos una opinión sobre esto. Nuestras fantasías excéntricas y rituales cargan nuestra sexualidad. Pero ¿qué pasa si cambiamos esto por otra palabra menos cargada?

Libérate de aquello que te avergüenza, porque mereces sentir y reconocer tu belleza, tu fuerza vital, tu pasión, tu creatividad... 

¡Atrévete a Ser tú mismo y a compartir en tu intimidad tus verdaderos deseos y necesidades!

Las activaciones (meditación audiovisual contemplativa) nos permiten una comunicación profunda y verdadera con nuestro subconsciente, con nuestra alma. No tienen los filtros y condicionantes de la comunicación consciente, sino que hablan el mismo idioma: el lenguaje universal codificado en símbolos biogeométricos.

Tal y como demuestra la epigenética, podemos re-programar patrones, no solo aprendidos en vida, sino aquellos que se han transmitido generacionalmente y han quedado grabados en nuestro ADN.

En esta sesión nos centraremos en la frecuencia de la “Sexualidad”. Te invito a vivir esta experiencia, en la que de un modo distendido, conectarás desde el sentir con tu más preciada vulnerabilidad y autenticidad. No se trata de revelar conocimiento, sino de entregarse a sentir y permitir que el subconsciente “haga el trabajo por ti”. Cuando sea el momento, lo invisible se hará visible y tu mente racional comprenderá sin aferrarse al posible dolor que la verdad puede cargar, mas desde la liberación y la compasión. 

La verdad te hace libre, dicen... ¡despierta tu pasión y tu vitalidad!

Viajaremos en el tiempo por las profundidades de tu Ser. Bellas imágenes audiovisuales acompañarán confrontadoras y emotivas historias que inspirarán al cambio y reforzarán tu empoderamiento y apertura de corazón. Las activaciones movilizarán la energía y accionarán un proceso personal. El movimiento re-colocará las emociones, el ritual desvelará tu poder y belleza, la presencia grupal confirmará la fuerza que nos hace libres y la importancia de celebrarnos, de vivir la vida. 

Holograma Sexualidad